Si tras el holocausto zombi me quedo sin comida en el refugio y tengo que arrastrarme fuera a saquear algún supermercado en busca de las ultimas hamburguesas de tofu (lo bueno es que no hay mucha demanda, así que es improbable que a nadie más se le ocurra empezar a saquear por ahí), si tuviera que arrastrarme fuera, decía, en un escenario post-apocalíptico de este tipo, lo haría con más ilusión y energía... fuck this shit, no tengo fuerzas para acabar la frase.
El mensaje es: si alguien se ofrece a hacerme los recados hoy, a cambio yo me ocuparía de los suyos en los últimos días de la tierra, sea del tipo que sea el apocalipsis en cuestión, a saber: zombi; nuclear; tipo meteorito/tsunami/terremoto (o cualquier combinación de las tres); relacionado con vampiros, mortífagos, hombres lobo, señores oscuros, orcos, duendes, elfos, wargos o aliens; tipo el final del tiempo, la degradación de la raza humana o cualquier otro. Incluso si las paredes del universo se resquebrajan y las dimensiones se confunden unas con otras, si a un señor del tiempo se le va la pinza, si los simios aprenden a hablar (pero no a afeitarse ¿por qué no se afeitaban?), si se rompe matrix o si llega 1984, yo te haré la colada y te compraré el periódico.
A no ser que haya hormigas gigantes.
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